Merienda japonesa

Este verano disfrutando de la lectura del libro de José Luis Sampedro "Sala de espera", me encantó la parte del libro en la que su mujer Olga Lucas contaba evocadores recuerdos de su niñez y me sentí muy identificada con el invento de su madre para suplir la falta de espacio en casa al no tener sillas y mesa para todos los niños que se acercaban a merendar a casa. Yo he encontrado la mantita ideal para mi particular merienda o fiesta japonesa, una manta de Shreck, el personaje de dibujos animados, preferido de mis pequeños cachorrillos, que hemos heredado de los primos, y que por lo visto, fue en su día un regalo de Nesquik. (Tengo todo la filmografía y habré visto cada una de las películas de la saga Shreck cientos de veces). 
En cierto modo, se me esbozó una sonrisa al recordar lo carismática que siempre ha sido mi madre y su capacidad de atraer a todos los chiquillos del vecindario, a mi casa, faltos de cariño por las largas jornadas laborales o la poca implicación de sus padres en la crianza de sus hijos. Por si tenía ella poco con cuatro hijos, era cómo si tuviera seis o siete, porque no sé cómo se las apañaba, pero a parte de los suyos, siempre había algún chiquillo más allí. Yo he heredado de ella esa preocupación por el bienestar de cada persona, siempre que sea buena (muchas veces me equivoco. Este año he desconocido a gente que creía conocer) y resulta ser que mi casa, también es un talismán para los peques, porque jugamos, nos reímos y hacemos un montón de actividades.



Os transcribo el fragmento del libro:

¡Manos a la plastilina!

A los niños les encanta jugar con plastilina. Yo suelo tener siempre botes de plastilina en casa, porque hace volar la imaginación de mis peques, abriendo infinitas ventanas al juego y porque estimula la motricidad fina, y la concentración y vena artística. Me gusta más la plastilina que venden dentro de botes de plástico, porque toda vez que el niño termina de jugar con ella, la volvemos a meter en el tarro y no se pone tan dura, como la que va en envase de plástico y luego guardamos. En Toy Planet hay un estuche de cuatro botes bastante económico. También me gusta la de la marca italiana Giotto, que puedes encontrar en jugueterías o papelerías.


A los niños les encanta crear y moldear sus propias formas y figuras y pasan un rato distraído y ameno
Hemos creado en casa, nuestro propio maletín de la plastilina, utilizando una caja vacía dividida en compartimentos, de color azul, de Ikea y en la que hemos ido añadiendo varios cortadores y moldes, gubias o utensilios para cortar y dar forma a la plastilina y un rodillo para amasar, que compré en la librería.

Ensalada de fabes con mejillones naturales

Una forma diferente de comer legumbres es en ensaladas. Otra alternativa a las lentejas tradicionales, las alubias con chorizo o el potaje casero. A los niños les encanta. Hoy nos hemos decidido por una ensalada de alubias blancas con mejillones naturales.
Ingredientes:
-1 par de tomates
-1 cebolla
-1 bote de alubias blancas en conserva
-1 lata de mejillones naturales, que no estén preparados en escabeche
-Salsa vinagreta (aceite, vinagre, pimienta y sal)



 Elaboración.

Tuneando las zapatillas de deporte

Los niños son de manías y cómo se les meta en la cabeza, que algo no les gusta, es muy difícil hacer que se lo pongan. Siempre hay estrategias y buenas mañas. A mi hija le regalaron unas zapatillas de deporte negras, que no le resultaban nada atractivas. Así que ideando la mejor manera de que se las pusiera, me vinieron a la cabeza las perlas que se suelen poner en la frente las mujeres indias. Busqué en un multiprecio, y encontré unas piedras pegatinas brillantes. Unas, en forma de mariposa y otras, bolitas blancas, similares a las perlas y estrellitas y bolitas rosas, de cristal. 
La niña, pletórica de contenta, por decorar ella solita sus zapatillas. Así que dejé la decoración, a su libre elección. Decoró el frontal de las zapatillas y una de las tiras de velcro, como ella consideró y guardando la simetría y disposición de las piedras pegatina, en ambos pares de zapatos:


Por detrás, colocó dos mariposas:

Fiesta de cumpleaños de Halloween

Si tu hijo cumple años entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre, lo ideal es prepararles una fiesta de Halloween. Nuestra hija mayor nació el día de los difuntos, el 2 de noviembre, y este día, da mucho juego. Este año, hicimos una fiesta improvisada en casa, sólo apta para pequeñas brujitas. Les pedimos que vinieran disfrazadas y se lo pasaron estupendamente. No invitamos a los niños, por problemas de espacio, ya que nuestra casa es limitada y en algún sitio, teníamos que establecer el corte, porque si no, menudo follón. Los niños vienen con sus hermanos, y ya se nos disparaba la cifra de invitados, a ocho personitas más. Además como la mayoría de los padres están saturados con tanto cumpleaños, si no los invitas, incluso te lo agradecen. En total, diez pequeñas brujitas, los dos primos, que les pilló por aquí de fin de semana y nuestros peques.
La pared blanca la adornamos con letras naranjas estilo Halloween, que fijamos a la pared con masilla reutilizable, para no estropear el yeso blanco. También colocamos motivos de fieltro en tonos naranjas, blancos, negros y lilas, que el año pasado compramos en Lidl, y que son de gran utilidad para fijar en las paredes o colgar en los armarios o puertas. Hay murciélagos negros, brujitas lilas, espantapájaros y calabazas naranjas y fantasmas blancos. También una casita negro de fieltro con fantasmas de colores, una calavera, y una calabaza, que mi hermana compró en una tienda de chuches, de la marca Belros.