Miércoles Mudo #84: Últimos cuadros de mis peque artistas


Claves para ayudar a nuestros hijos a gestionar la tristeza

Junto a la alegría, la ira, el miedo, la sorpresa y el asco, la tristeza es una de las emociones básicas con las que nacemos y que nos ayudan a enfrentarnos a la vida. ¡Todas las emociones portan un mensaje! No debemos  rechazar esta emoción, sino asumirla como parte de un dolor emocional que tenemos que superar e integrar en nuestra vida, para sanarse. Quiere motivarnos a encontrar una solución a una situación difícil: sentimientos de pérdida, vulnerabilidad, decepciones, rechazos, fracasos, pérdidas, duelos...En algunas familias no se permite estar triste, pero como es una emoción natural e incluso necesaria es importante enseñar al niño formas de gestionarla. Es normal sentirse triste de vez en cuando, pero si la tristeza dura tiempo (por ejemplo, más de dos semanas) podría tratarse de una depresión, y en ese caso, es urgente llevar al niño a un profesional que pueda descartar, o diagnosticar, una depresión o un problema médico. Hazlo también, con naturalidad, si el niño está sometido a una presión psicológica fuerte y piensas que le está costando adaptarse, como en el caso de una pérdida, un duelo, un cambio de circunstancias difícil...Un buen psicólogo puede darte claves útiles para gestionar situaciones complejas. 
Cuando los niños aprenden a identificar y gestionar lo que les entristece, están desarrollando su inteligencia emocional.


El psicólogo John Gottman recomienda a los padres y maestros que vean en las emociones más difíciles, como la tristeza, una oportunidad para estrechar lazos con los más pequeños y reforzar una buena comunicación. Define a los adultos como entrenadores emocionales que ayudan al niño a encontrar palabras para expresar sus emociones, ¡pero sin decirle lo que debería sentir! 

Viernes dando la nota #18: Somewhere over the rainbow

Ayer ví un arcoiris entre las montañas, y me vino a la mente esta canción, Somewhere over the rainbow. Una canción que me invita a dar gracias por la vida, y a disfrutar del camino recorrido y del que me queda todavía por recorrer y de las relaciones con los demás. Aunque a veces el pesimismo o la resignación interrumpan mis pasos en este viaje que es la vida, incrustándose como piedras en los zapatos, mantengo siempre, que hay que seguir mirando al frente y avanzar, crear y construir mi felicidad no sólo para mí sino para quienes amo. El camino se anda con los pies firmes en el suelo y la mirada siempre hacia las estrellas. Feliz semana a todos 

Claves para ayudar a nuestros hijos a relacionarse mejor con los demás

Los bebés nacen preparados para sociabilizar: sienten instintivamente que su seguridad, salud mental y bienestar físico y emocional dependen de que los demás los acepten y protejan. Si el adulto responde y es sensible a las necesidades del niño, éste irá aprendiendo a relacionarse bien y de forma segura con el resto del mundo. La fortaleza de los humanos depende de nuestra capacidad para adaptarnos y colaborar con los demás. Para iniciar y mantener buenas relaciones con los demás, necesitamos aprender y practicar habilidades sociales concretas: la justicia, la empatía, desarrollar buenas habilidades comunicativas y mostrar autocontrol. 
Todos los niños tienen que enfrentarse en algún momento a problemas para relacionarse con los demás: la búsqueda de un amigo especial en la escuela, protegerse de las bromas bien intencionadas o no de los compañeros de clase, pelearse con los amigos..Todo ello forma parte del proceso de crecer y aprender a convivir. Aunque estas acciones son corrientes, a veces pueden ser dolorosas para el niño y los padres y maestros nos convertimos en guías y referentes para navegar con éxito por las relaciones humanas. 



¿Cómo podemos ayudarle?
1. Eres su modelo. Los niños aprenden cómo tratar a los demás observándonos: si tratamos a determinadas personas sin respeto o como si fueran invisibles, aprenderán a hacer los mismo.
2. Intéresate por la vida social de tu hijo: pregúntale con quién ha jugado, invita a sus amigos a casa, pregúntale de qué han hablado en el autobús. Sin ser intrusivo, asegúrate de que tu hij@ esté a gusto con sus amistades.
3. Ayúdale a encontrar un grupo con intereses afines. Los niños suelen hacer amigos haciendo cosas juntos, así que si es tímido y le cuesta hacer amigos, un grupo con el que comparta intereses comunes, sería muy positivo.
4. Respeta su personalidad. En Occidente, tendemos a preferir la forma más extrovertida de relacionarnos, pero ésta no es la única forma, ni siquiera necesariamente la mejor. Una forma más discreta e introvertida de entablar relaciones también puede resultar muy sana. 
Para comprobar en qué ámbito concreto necesita ayuda tu hijo, observa y fíjate en cuáles de las habilidades sociales -justicia, buena comunicación, empatía y autocontrol, puede mostrar alguna carencia. ¿Sabe esperar su turno? ¿Se impone en los grupos sin preguntar? ¿Le cuesta aceptar las reglas de un juego? ¿Intenta ganar siempre? Cuando lo tengas claro, habla con el niño. Intenta que se imagine cómo se sentiría él si otros se comportaran así. Pregúntale: ¿Cómo podríamos solucionar este problema? ¿Qué podemos hacer para no comportarnos como unos mandones? ¿Qué hacen los niños para llevarse mejor?. Para mejorar una habilidad, se pueden inventar situaciones y personajes para escenificar una solución a un problema concreto.

Para mejorar las habilidades comunicativas:

Regalos de los peques para el Día del Padre

Todos los 19 de marzo son especiales, no sólo porque es el día del padre y todos tenemos super héroes a los que rendirles homenaje y darles las gracias, por todas las cosas que hacen por nosotros, si no por los regalos que recibimos de nuestros peques para padres y abuelos. Cada año se superan. 
Mi pequeñin ha hecho un llavero chulísimo con su mano y su nombre en una pasta especial de color blanco, a la que le han hecho un agujerito, para poder utilizarlo como llavero.


Mi mayor ha hecho un llavero de goma eva, con el nombre de su padre y lo ha envuelto en una cajita de cartulina de varios colores, que ha confeccionado ella misma.


En la guarde, mi benjamina ha hecho una bolsa de entretela azul, super molona, con sus manitas de pintura, estampadas. Precioso detalle.

Claves para ayudar a nuestros hijos a mejorar la autoestima

Es muy importante trabajar la autoestima con nuestros hijos, puesto que es el sentimiento de valía personal que tienen ellos de sí mismos. Es como si el niño se pusiese nota de cómo se valora, cómo se quiere y cómo se acepta. ¡Los primeros años de su vida son fundamentales para sentar las bases de una autoestima sana!. Para consolidar la autoestima hay dos elementos claves: Que los hijos perciban que son queridos y aceptados por los demás, sobre todo, por sus padres, en los primeros años de vida; que se sientan competentes: hasta qué punto controlan y disfrutan haciendo cosas y resolviendo sus problemas por sí mismos. ¿Qué nota crees que se pondría tu hijo en estos dos ámbitos? ¿Se siente querido? ¿Se siente competente?. Cuando nos sentimos queridos y competentes, nos sentimos orgullosos.

Con una buena autoestima, el niño se enfrenta con más fuerza los retos que se le plantean, porque está convencido de que puede tener éxito o superar los fracasos. Con una mala autoestima y una visión negativa de sí mismo, el niño muestra poca iniciativa porque teme arriesgarse, se siente fácilmente desalentado y está secretamente convencido de que fracasará. ¡La actitud de los padres es importantísima! La gran mayoría de padres sienten un amor genuino por sus hijos, y los hijos necesitan sentir ese cariño y esa aceptación. Sin embargo, es relativamente corriente que padres y madres tengamos expectativas de cómo deberían ser nuestros hijos -sobre cómo quisiéramos que fuera su aspecto físico o qué talentos o temperamentos deseamos para él o ella. Si estas expectativas se ven frustradas, el hijo lo percibe, aunque no se lo digamos abiertamente y esto merma gravemente su autoestima. ¿Cuál es la solución? Que los padres cuestionemos nuestras expectativas frente a nuestros hijos, y que les aceptemos cómo son, ayudándoles así a aceptarse y quererse a ellos mismos.


Para ayudar a tus hijos a tener una buena autoestima:

Claves para ayudar a tus hijos a gestionar la ira y los enfados

Me estoy leyendo una colección de la conocida autora Elsa Punset, ámbito de referencia en la inteligencia emocional, que me está encantando. Se llama Los Atrevidos, y a través de una colección de entrañables aventuras para los niñ@s se nos presenta un taller de emociones en el que toda la familia descubrirá recursos, orientaciones y pistas para mejorar nuestras emociones. Uno de los libros Los atrevidos y el misterio de los dinosaurios nos presenta claves para gestionar, poner nombre, calmar o transformar los enfados. 


La ira es una emoción básica y universal que aparece cuando sientes que tú, o algo o alguien que te importa, está siendo atacado o insultado. También es frecuente mostrar ira, muy corriente en la infancia, cuando nos sentimos inseguros, injustamente tratados o cuando se nos impide conseguir nuestros deseos o metas. Los expertos señalan que la ira es muy común y que tendemos a tener emociones cercanas a la ira, como enfado, irritación o indignación, entre 3 y 15 veces al día. Pero cómo gestionamos estas emociones explosivas varían mucho de una persona a otra y es lo que marca la diferencia. Cuando nos enfadamos, se dispara el reflejo de huir o agredir, y literalmente, nos calentamos: la ira genera un subidón de hormonas estresantes como la adrenalina y el cortisol. Es lo que el psicólogo Daniel Goleman llama secuestro emocional de la ira, una respiración automática y emocional del cerebro, que nos puede llevar a hacer cosas de las que nos arrepentimos al poco tiempo. Los neurocientíficos hablan del cuarto de segundo mágico, en el que aún estamos a tiempo de enfriar la ira y calmarnos, antes de que ésta nos secuestre. Como todas las emociones, la ira se puede aprender a gestionar y regular. La ira, puede ser incluso útil y positiva, cuando es el germen de la justicia social, porque nos da fuerza para luchar y defender por lo que creemos o de lo que somos responsables.


Claves para ayudar a tus hijos a gestionar la ira y los enfados

Arroz a la mexicana

El arroz es un plato que los niños se comen muy bien y que además tiene la propiedad de absorber los sabores de los otros ingredientes, junto a los que se cocina, por lo que sus posibilidades de crear platos diferentes son enormes. Los ingredientes como carnes y embutidos que acompañan al arroz se pueden sustituir por otros más apetecibles para los niños, como taquitos de pollo, jamón york o pavo, tortilla, guisantes, verduritas, y que también conviene si hay algún miembro de la familia con sobrepeso. Cuando el arroz va acompañado de verduras las raciones son más grandes, y más pequeñas, si va acompañado de jamón, chorizo, queso o frutos secos. 


La receta que os propongo para hoy es arroz a la mexicana. Necesitas los siguientes ingredientes:
- 350 gramos de arroz
-30 ml de aceite de oliva virgen extra
-1 diente de ajo
-40 gramos de cebolla
-2 tomates medianos
-2 zanahorias en cuadraditos
-200 gramos de guisantes
-1 pimiento rojo
-500 ml de agua
-1 rama de perejil, sal, pimienta y cúrcuma
Elaboración:
Sofreímos todos los ingredientes en la sartén. Cuando estén doraditos, se añade el arroz, el agua, el perejil y las especias y se deja hervir de 17 a 20 minutos. Y listo. Ya podemos degustar este plato de arroz, saludable, nutritivo y de verduritas.
El arroz blanco se vende hoy día ya cocinado, congelado y también envasado al vacío. Es una buena idea tener en casa reservas para preparar platos en el último minuto.

Día de la mujer: Las mujeres más importantes de mi vida son....

Me encantó este proyecto que hicieron en el cole para conmemorar el Día de la Mujer. Cada niño pintó en un folio las mujeres más importantes de su vida y el resultado es fantástico, colorido, diferente, singular, original y precioso. Los niños no se olvidan de sus madres, abuelas, tías y primas...¡Feliz día de la mujer a todas! Un día que no es sólo el 8 de marzo, sino todos los días del año, porque las mujeres siempre son imprescindibles para sacar adelante a la tribu.