Ajo o alioli casero con patatas asadas

Una de las comidas preferidas de mis peques son las patatas con ajo. No sé lo que tiene el ajo que les chifla y desde bien pequeñitas además. Cuando alguna vez salíamos fuera a tomar alguna tapa, sobre todo con nuestra hija mayor, y le pedíamos a la niña patatas con ajo al llegar a la mesa, el camarero se daba media vuelta y decía, me he equivocado. Y nosotros, ¡no qué va, la comanda es aquí, es el que el ajo, sabe usted, le encanta!. Y así, en infinidad de ocasiones. Yo no sé si es porque a nosotros nos encanta y durante el embarazo no me privé del ajo y ya se acostumbró al sabor. El caso, es que, por alguna inexplicable razón, les encanta a mis dos princesitas. Incluso la pequeña, muchas veces me pide, como almuerzo para el colegio, pan con ajo. Un ajo muy bueno que comercializan es el de la marca Chovi. En caso de urgencia y prisas, es una buena opción, aunque prefiero hacerlo casero. A mi hermana mayor le sale de muerte y la receta, como no podía ser de otra manera, es suya. En el vaso de plástico de la batidora echar tres dientes de ajo, un huevo, sal, pimienta, unas gotitas de limón (excelente antioxidante, que favorece su conservación) y orégano (opcional) y aproximadamente 200 gramos de aceite. A continuación introducir el brazo de la batidora hasta el fondo y poner a velocidad media (a más velocidad no sale). El truco es no levantar demasiado el brazo de la batidora, para que emulsione bien y no se corte. Para que adquiera más consistencia, hay que darle más tiempo. Una vez hecho, me gusta presentarlo en un mortero tradicional de color amarillo, de los de toda la vida. 


Miércoles Mudo #3: Los titos, nuestro mejor juguete


Casita de cartón para colorear y jugar como niños

A los niños les encanta crear y pintar. Por eso, comprar una casita de cartón reciclable, para colorear, es una auténtica mina de oro y una buena inversión para fomentar la creación y la imaginación de los niños, porque éstos la decoran a su gusto, creando una casa única, original e irrepetible, que se convertirá en la protagonista de sus juegos. 



Mis peques llevan todo el año pintando la casa y planificando con qué colores quedará mejor y más bonita. Para conseguir su propósito, han empleado no sólo colores, si no también, ceras y rotuladores, para su decoración,con el fin de imprimir su sello personal y distintivo a su casa de juguete. Los límites los pone su imaginación, porque no sólo pueden pintar la casa de los colores que prefieran, si no también añadirle accesorios o complementos o papelitos de diferentes colores, que simplemente, tendrán que pegarle. La casa, la trajeron los Reyes Magos, como regalo, el 6 de enero.Pero no fue hasta un mes más tarde, cuando comenzaron a pintarla los hermanos y esporádicamente, cuando venía alguna amiga a casa, y si hacía mal tiempo o llovía, aprovechaban para seguir avanzando en su decoración, ya que no podían jugar en la calle y el juego alternativo y más socorrido, era pintar la casita de cartón.


El remate final, se lo han dado los primos, cuando han venido a pasar las vacaciones, este verano. Ya sólo quedaba por colorear el tejado y una de las paredes de la estructura de la casa. Hasta el peque ha querido participar en el sarao de pintar y pintar.


Tarta de chocolate sin horno con fideos de colores


El chocolate les encanta a los niños y por eso, en cualquier fiesta de cumpleaños que se precie no puede faltar la tradicional tarta de chocolate, que junto a la de queso y a la de manzana, es una de las más clásicas. 

Ingredientes:

  • 200 g de galletas
  • 70 g de mantequilla
  • 120 g de chocolate fondant
  • 120 g de chocolate con leche
  • 1 cucharadita de azúcar avainillado
  • 3 hojas de gelatina o 1sobre de cuajada
  • 75 ml de agua
  • 500 ml de leche
  • fideos de colores, para adornar
Preparación:




  • Trituramos las galletas. Derretimos la mantequilla en el microondas.  Añadimos esto a las galletas y mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea. Si tenemos termomix sólo hay que pulverizar las galletas a velocidad máxima y cuando le añadamos la mantequilla programar un minuto, 50 grados, velocidad 2 y medio.

El ritual de los helados en familia. Plan clásico veraniego para padres y niños

Un ritual que todas las familias cumplen todos los veranos, siempre que se pueda, es disfrutar de un buen helado, juntos. No hace falta hacer grandes planes, para disfrutar todos juntos en familia, de las pequeñas cosas que nos ofrece la vida. En lo que va de verano, sólo hemos salido una vez, para festejar los diplomas de aprovechamiento en inglés y pintura, que ha obtenido mi hija mayor, pero este tipo de planes en familia, siempre reconfortan y gustan a padres y niños, porque se recargan pilas. Es como una bocanada de aire puro y fresco. Yo tengo mis heladerías preferidas. ¿Cuáles son las tuyas?. Para mí son muy recomendables: En Huércal-Overa,  la heladería Cortés, en la carretera Nacional 340. En Lorca, la heladería Valenciana, en la calle Pío XII, y en Águilas, la heladería Venecia, en la Avenida Juan Carlos I, que evoca en mi mente, muchísimos recuerdos de infancia, en torno a reuniones familiares, con mis tíos y primos. En Puerto Lumbreras, me gusta mucho heladería Maruja, cerca del pabellón deportivo del municipio, porque tiene un patio exterior cerrado, con mobiliario infantil de parque para los niños. Me gusta, porque puedes disfrutar de tu helado, sin preocuparte de ir corriendo detrás de los niños, para que no se salgan a la carretera y corran peligro con los coches. En Pulpí, una de las heladerías más emblemáticas es la Delfín.


Tarta de flan con galletas y chocolate

Tenía ganas de innovar un poco y de recuperar una de las recetas de las de toda la vida, la clásica tarta de galletas remojadas en leche, con flan y chocolate. Así que me puse manos a la obra para elaborar esta tarta, que encantó a mis peques y a sus primos.


Ingredientes:
-1 litro de leche
-1 sobre de flan Royal
-1 paqueta de galletas redondas
-1 tableta de chocolate fondant
-1 sobre de cuajada

Elaboración paso a paso:

Miércoles mudo #2: Las primas van a juego



Marionetas de calcetín

Una actividad muy enriquecedora es construir tus propias marionetas con un par de calcetines viejos y desparejados. El calcetín será el cuerpo de la marioneta, por dónde meterás la mano. 
Como en casa no tiramos nada y lo guardamos todo, luego todos estos materiales nos sirven para reciclarlos y darles una segunda vida, en este tipo de actividades. Dos arandelas de metal de una pandereta que se nos rompió nos han servido de órbitas para los ojos. En el centro, hemos cosido dos botones: unos botones rosas en forma de estrella para una de las marionetas, y otros dos ojos azules turcos, de los que se usan como amuletos para el mal de ojo, para la otra. A continuación, hemos cosido las narices: para una marioneta hemos empleado una bola negra con una flor en el centro, de un collar que se nos rompió, y para la otra, una piedrecita en forma de flor, de unas sandalias que pasaron a mejor vida. Para la boca, hemos utilizado en una marioneta, unas nueve perlitas de color rojo, y hemos formado con ellas la silueta de una boca, y para la otra, un botón en forma de estrella de color rosa. El cabello lo hemos conseguido cosiendo hilos de lana y cintas de raso de diferentes colores, que teníamos de sobra en casa, de aquella vez, que construimos unas cariocas.


¡Ahora te toca jugar a tí! Tu marioneta se aburrirá si está sola: así pues libera tu imaginación, para crear otros divertidos personajes, y con ellos, cuenta a tus amigos y primos, fantásticas historias animadas. También puedes utilizar calcetines de diferentes colores y tamaños. En este caso, eran los dos de color negro, porque eran los que estaban desparejados en casa.


Dorada en papillote y guarnición de patatas asadas

Una forma sencilla y jugosa de preparar este tipo de pescado es hacerlo en papillote. Pedimos en la pescadería que nos limpien las doradas para prepararlas de este modo, porque cuando queremos cocinarlas a la sal no podemos abrir la tripa del pescado, porque si no se salaría demasiado y quedaría incomible.

En una sartén con aceite de oliva virgen extra sofreímos un par de dientes de ajo, una cebolla, un tomate y zanahoria. Rellenamos el interior de la dorada con el sofrito, salpimentamos y hacemos un paquetito con papel de aluminio para que se cueza todo dentro al calor del horno y no se desparramen los jugos de la cocción. 


Japonés para principiantes

Interesados mis niños por la cocina del mundo, hoy nos acercamos a la gastronomía japonesa con un plato de fideos soba y salsa teriyaki. De vez en cuando, en Lidl, salen productos asiáticos, bastante económicos y buenos.


Los fideos soba son fideos asiáticos elaborados con harina de trigo y harina de alforfón, lo que les confiere un tono oscuro. El modo de preparación es muy sencillo: Verter los fideos en agua hirviendo con un poco de sal (aproximadamente un litro de agua por cada 100 gramos de fideos). Cocer a fuego lento durante 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando los fideos estén en su punto, verter en un colador, escurrir y servir. Debido a su escaso tiempo de cocción, estos fideos son ideales para elaborar platos rápidos. Los fideos soba forman parte de la gastronomía japonesa y pueden servirse con una sopa o aparte en una bandeja, ya sea calientes o fríos. Se pueden emplear para elaborar todo tipo de sopas asiáticas, salteados al wok o ensaladas picantes. Nosotros hemos elaborado un plato de pasta con estos fideos. Hemos sofrito en aceite de oliva virgen extra, cebolla bien picadita en cuadraditos pequeños, zanahoria (que hemos pelado con un sacapuntas de verduras, para obtener láminas de zanahoria, como si fueran puntas de lápices) y merluza a daditos. 


Al sofrito le hemos puesto un sazonador de verduras para wok y un poquito de citronella o lemongrass, una especia muy utilizada en la cocina asiática. Luego añadimos los fideos y los mezclamos bien con el sofrito y ya tenemos nuestro plato listo para comer. ¡Buen provecho!