Jugamos a...

Uno de los juegos que nos puede servir para divertirnos con nuestros hijos, mientras viajamos, compramos, vamos al colegio es Más grande que, más pequeño que. El juego consiste en que el niño nos diga objetos que tengan la cualidad que le indiquemos:

*Dime algo más grande que una hormiga
*Dime algo más pequeño que un coche
*Ahora algo que sea más grande que un león

Otro juego sería ¿Dónde está?. Hacemos preguntas sobre el lugar de ubicación de objetos que tengamos en casa:

-¿Dónde está la cafetera?
-¿Dónde está el cepillo de dientes?
-¿Dónde está el abrigo?
-¿Dónde está la leche?

 Le debemos animar a que nos diga con precisión el lugar en el que se encuentran los objetos:

-En el armario de la habitación
-En el cajón de la cocina



Jugamos a verdad o mentira

Pedimos a nuestro hijo que nos conteste si es verdad o mentira lo que le vayamos diciendo:

-El perro tiene trompa
-El elefante maulla
-El tren va por el agua

Para que sea más divertido, le podemos dejar que invente las oraciones.
Cuando realizamos viajes en coche y nuestro hijo se aburre, estos juegos lo mantienen entretenido. Nosotros jugamos mucho a buscar y contar coches con unas determinadas características. Por ejemplo, vamos a buscar coches de color rojo, ahora toca encontrar furgonetas amarillas, vamos a contar todas las motos, que veamos, circulando por la carretera.

¿Cómo suena? El juego consiste en que el niño reproduzca con distintas partes de su cuerpo sonidos de animales, de la naturaleza, de objetos de la casa, sonidos que se escuchan en la calle. Así, por ejemplo, le podemos preguntar: ¿Cómo suena el tren?, ¿cómo suena el viento?, ¿cómo suena el teléfono?, ¿cómo suenan los maullidos de un gato?

Jugamos a Pipirigaña: juego de manos

Este juego se puede realizar con varios niños, todos sentados alrededor de una mesa, extienden sus manos, mientras el adulto va dando suaves pellizquitos sobre los dorsos, a la vez que recita los siguientes versos:
Pipirigaña
mata la gaña
un cochinito
bien peladito
¿quién lo peló?
la pícara vieja
que está en el rincón
Esconde la mano
que te pica un gallo
uno azul y otro ¡encarnado!
Al decir ¡encarnado! todos los niños esconden sus manos para que el gallo no les pique. Cuando el adulto sorprende a un jugador antes de que retire su mano, el niño debe guardar esa mano en su espalda durante las siguientes rondas. Gana el último niño que consigue no ser picado por el gallo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario