Aceites esenciales e incienso para niños

He conseguido crear un entorno relajante y armonioso para los niños gracias a la magia aromática de las varillas de incienso y los aceites esenciales. La manzanilla romana y la lavanda se han utilizado durante siglos para tratar la ansiedad, los cólicos, los dolores de la dentición y los problemas digestivos de los niños. Su aroma dulce y tranquilizante y sus propiedades sedantes son ideales para apaciguar a los bebés cansados o nerviosos. Mi consejo es que compres sólo aceites esenciales puros y no mezclas aromáticas sintéticas. No apliques nunca aceites esenciales sobre la delicada piel del bebé: primero dilúyelos siempre con agua o mézclalos con un aceite base, como el del jojoba o el de almendras dulces. Éste último, lo puedes encontrar incluso, en algunos supermercados, y su precio oscila entre los 3 y los 3.5 €.
Para las varillas de incienso me gusta usar un quemador de incienso de madera en color wengué, cerrado y con orificios, para que transpire el humo que desprende la varilla al consumirse, cómo el que os muestro en la imagen. También tengo un quemador de incienso de granito abierto, y otro en forma de flor lila, pero siempre se mancha la superficie dónde lo pongo, con cenizas, así que desde que descubrí éste, me gusta usarlo más, porque me lo puedo llevar de una habitación a otra, sin desperdigar cenizas por ningún sitio. Además, queda muy bonito, como decoración. Para los conos de incienso también hay cuencos pequeños, cómo os muestro en la siguiente foto. Tengo un cuenco redondo y otro, en forma de elefantito.


Charquipunk



La manzanilla romana tiene propiedades sedantes, lo que la hace ideal para calmar a los niños nerviosos, miedosos o que tienen dificultades para dormir. Añade 1 o 2 gotas a un difusor o humidificador, a una almohada o peluche favorito o a una manta de la habitación del niño, antes de que se vaya a dormir, para facilitarle un sueño apacible. También puedes empapar una toallita en infusión de manzanilla y ponerla en la nevera. Deja que tu bebé la muerda para aliviar los dolores de la dentición. El aceite esencial de manzanilla romana o lavanda también puede calmar los dolores del oido y las zonas cercanas de la mandíbula y el cuello, por lo que puedes impregnar una compresa caliente con 1 o 2 gotas y aplicar en las zonas a tratar.


Además de sus propiedades sedantes, la manzanilla romana es conocida por sus capacidades digestivas. Para aliviar los nervios o inducir a un sueño apacible da un masaje a tu bebé con este fabuloso aceite de fabricación casera que te propongo: 1 gota de aceite esencial de lavanda, una 1 gota de aceite esencial de manzanilla romana, 5 cucharadas grandes soperas de aceite de almendras dulces. Los bebés que padecen de gases y cólicos agradecerán un suave masaje en la barriguita con esta mezcla tranquilizante que seguro que mitigará la presión del gas y el dolor.
Para conseguir un baño relajante y de aroma dulce, mezcla 1 o 2 gotas de aceite esencial de lavanda en el jabón líquido. Si añades lavanda o manzanilla romana al baño de tu hijo, contribuirás a evitar las irritaciones provocadas por los pañales.
El aceite esencial de mandarina es conocido por su capacidad de calmar a los niños inquietos y de crear un ambiente alegre y lleno de energía.
El aceite esencial de pomelo nos ayuda a calmar los berrinches, estimular la confianza y frenar la depresión.
El aceite esencial de limón, fomenta la claridad mental y reduce la ansiedad. 
Para los niños de más de seis meses que muestren síntomas de resfriado una alternativa a la cebolla partida en trozos en la mesita de noche de la habitación, es añadir 1 o 2 gotas de aceite esencial de eucalipto smithii, a un humidificador para ayudar a aliviar la congestión de nariz y pecho.


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