Japonés para principiantes

Interesados mis niños por la cocina del mundo, hoy nos acercamos a la gastronomía japonesa con un plato de fideos soba y salsa teriyaki. De vez en cuando, en Lidl, salen productos asiáticos, bastante económicos y buenos.


Los fideos soba son fideos asiáticos elaborados con harina de trigo y harina de alforfón, lo que les confiere un tono oscuro. El modo de preparación es muy sencillo: Verter los fideos en agua hirviendo con un poco de sal (aproximadamente un litro de agua por cada 100 gramos de fideos). Cocer a fuego lento durante 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando los fideos estén en su punto, verter en un colador, escurrir y servir. Debido a su escaso tiempo de cocción, estos fideos son ideales para elaborar platos rápidos. Los fideos soba forman parte de la gastronomía japonesa y pueden servirse con una sopa o aparte en una bandeja, ya sea calientes o fríos. Se pueden emplear para elaborar todo tipo de sopas asiáticas, salteados al wok o ensaladas picantes. Nosotros hemos elaborado un plato de pasta con estos fideos. Hemos sofrito en aceite de oliva virgen extra, cebolla bien picadita en cuadraditos pequeños, zanahoria (que hemos pelado con un sacapuntas de verduras, para obtener láminas de zanahoria, como si fueran puntas de lápices) y merluza a daditos. 


Al sofrito le hemos puesto un sazonador de verduras para wok y un poquito de citronella o lemongrass, una especia muy utilizada en la cocina asiática. Luego añadimos los fideos y los mezclamos bien con el sofrito y ya tenemos nuestro plato listo para comer. ¡Buen provecho! 



Para acompañar puedes añadirle salsa de soja, agridulce o salsa teriyaki.
Tradicionalmente, la salsa teriyaki se hace mezclando y calentando cuatro ingredientes: mirin, azúcar, salsa de soja, sake (puede ser sustituido por otro alcohol). Los ingredientes no tienen por qué estar en la misma proporción, sino que depende de la receta. Se pone a hervir hasta que la salsa quede reducida suficientemente, después se añade a la carne, la cual se adoba y luego se asa (al horno o a la parrilla). A veces se le añade jenjibre y cebolleta verde. 
A mis peques les encantó la receta, y no sólo eso, se lo pasaron genial, porque se comieron la comida con unos palillos orientales. Parece que han nacido en Asia, porque tenían un montón de destreza manejando los palillos y comiéndose los fideos. ¡Yo me veo incapaz! Pero los niños son esponjas y aprenden todo rápidamente. 

 

 

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