Pollo con setas, gambas y nata y guarnición de patatas fritas

Al pollo y al solomillo de cerdo le sienta muy bien la nata. Es un plato que gusta mucho a mis peques y con el que siempre triunfamos. Es muy sencillo de preparar: Sofreímos en una sartén con aceite de oliva virgen extra, una cebolla, el pollo cortado en daditos medianos, unos champiñones y gambitas pequeñas. Le añadimos también un poquito de vino blanco para que coja más sabor y por último, la nata para cocinar y las especies que más te gusten: yo le pongo pimienta, sal, pimentón y un poquitín de cúrcuma o jenjibre. La salsa queda de rechupete para luego rebañar el pan.


Como guarnición suelo hacer unas patatas fritas. Es un placer cortar las patatas desde que me compré una mandolina o cortapatatas, en una tienda de menaje de hogar. 


Las patatas quedan cortadas perfectas, como las que compras ya congeladas en el supermercado o las de los bares y restaurantes. Es una buena inversión. No cuesta demasiado, aproximadamente unos 15 euros y ahorras muchísimo tiempo. Metes la patata, ya pelada, en el cacharro, presionas hacia una cuchilla en cuadraditos y te sale la patata perfectamente troceada. Se pueden intercambiar dos tipos de cuchillas, según quieras las patatas más finas o más gruesas. También lo puedes utilizar para otras verduras, como calabacines, zanahorias, berenjenas...En fín, lo que se te ocurra.














Suelo servir la carne y las patatas en cuencos, a parte. ¡A disfrutar de nuestra comida de hoy! ¡Buen provecho!


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