Barquitos de papel

Uno de los grandes clásicos de la papiroflexia son los barquitos de papel. Una vez montados y coloreados los puedes hacer navegar en la bañera, una fuente o un estanque.



En vez de tridimensionales también se pueden hacer bidimensionales, doblando un folio en forma de barco y simplemente, adornándolo. Y añadiéndole otros elementos, como un pez o un soldadito de plomo, que navega en él.



E incluso para rematar podemos transcribir e ilustrar este bonito poema de Amado Nervo sobre los barcos de papel, titulado:

El barquito de papel

Con la mitad de un periódico
hice un barco de papel
en la fuente de mi casa
le hice navegar muy bien.
Mi hermana con su abanico
sopla y sopla sobre él.
¡Buen viaje, muy buen viaje, 
barquichuelo de papel!


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